Por Piro JM / Columnista IDentidad PR
Expresiones como “Quiero vivir mi vida”, “No estoy satisfecho con lo que hago”, “Mi trabajo no me gusta, es aburrido”, “No soy feliz” y otras frases son escuchadas de aquellas personas que le permitieron a otros elegir su futuro personal o profesional.
Tal puede resultar el caso de los padres que se destacan como políticos, pastores, contables, pintores, maestros o con talentos en el campo de la música, actuación, ventas y otros. Al éstos tener esas destrezas y capacidades, es natural que deseen que sus hijos adopten o se desarrollen en estas áreas. Estos no entienden que sus descendientes poseen otros dotes totalmente diferentes a ellos.
Se preguntarán: ¿Por qué los hijos repiten la historia de otros?
Simplemente porque algunos no se interesan en descubrir el tesoro repleto de ideas y proyectos que poseen y que les permitirá el logro de una vida próspera y plena. Otros sólo aprendieron y copiaron los estilos de vida optados por sus padres para sobrevivir en la vida. Considero que muchos jóvenes eligen ser como sus progenitores, por ser éstos, en ocasiones, su único modelo y ejemplo para continuar su futuro.
Ciertamente todos los padres -inclusive los adoptivos- prefieren lo mejor para sus descendientes. Es preciso resaltar la frase “quieren” porque describe el deseo único de los padres para sus hijos. Los educan, guían y motivan para que continúen con su visión y plan de vida que éstos han creado para ellos.
Los padres no toman de su tiempo para conocer las inquietudes y aspiraciones de sus jóvenes adultos. Es el apego emocional entre ambos lo que no les permite a los hijos desarrollarse y desenvolverse sin temores ante cualquier reto por miedo a fracasar, a los riesgos que dejan efectos, a desplomarse en caminos pedregosos y al desanimo y agotamiento sin haber llegado a cumplir su meta.
Nuestros hijos tienen sus propias habilidades. No obstante la estructura económica, social o cultural que los padres han diseñado le brindará a los progenitores seguridad desde el momento en que no puedan tener control de sus vidas. Este patrón no brinda oportunidad a que su descendencia experimente el proceso de desarrollarse y emprender llenos de creatividad experiencias únicas en sus vidas. Inconscientemente hacen de la vida de sus hijos una monotonía. Si por el contrario estos comparten los anhelos de sus padres, adelante con sus aspiraciones.
Los hijos son muy vulnerables y frágiles en su etapa de formación e integración al mundo de los adultos y al universo profesional. A lo largo de la historia, son muy pocos los jóvenes que deciden vivir su propia vida cuando llega el momento de integrarse a la sociedad. La tradición siempre ha mostrado a individuos que continúan el legado de sus padres. Esto sucede con demasiada regularidad en la política y en negocios e industrias comerciales. No debemos dejar de mencionar que los hijos en ocasiones estudian la profesión de los padres e incursionan en los mismos empleos que éstos.
Hay un refrán muy popular que dice “Hijo de gato, caza ratones” y esto no esta lejos de la verdad. Los hijos se muestran alegres ante los seguidores y amigos de sus padres. ¿Existirá en su interior un deseo reprimido al permanecer bajo la sombra de sus padres? Otros jóvenes se encaminan a dejar atrás toda la visión y misión de sus progenitores, terminando o destruyendo su imperio y obra, porque éstos solo sentían admiración y orgullo de quienes fueron o son sus padres, pero esa no es su vocación. Lo lamentable de esto es que la mayoría de los hijos han sido involucrados en estas redes sin haber tenido la oportunidad de elegir otro camino, otro sendero. Es importante que erradiquen de su mente pensamientos atemorizantes como “no puedo” “no lograré mis sueños” “fracasaré si lo intento” y “se me hizo tarde”.
Prepárate, edúcate, demuéstrale al mundo que tu si puedes, que tienes habilidades, capacidades y conocimiento para desarrollar tus ideas y la visión que tanto te apasiona. Tu vida puede cambiar en un segundo, en un minuto. Aprovecha ese minuto hoy para cambiar las expectativas de tu vida, conviértete en el delineante de tu sendero, diseñador de tus estrategias y en el arquitecto de sus sueños.
No te arrepentirás porque esa es tu elección, no te detengas, corre y si te caes levántate. ¡Vive tu propia vida!
Piro JM, es cantante y autor del libro “Jamás vencido por la vida”.
Posee un Bachillerato en Justicia Criminal.
Puede comentar esta columna a: pirojm@yahoo.com



